La madrugada del 23 de enero desconocidos profanaron el sagrario y destruyeron imágenes de la capilla María Auxiliadora, perteneciente a la parroquia del mismo nombre en la diócesis de Linares, en el sur de Chile.
En el lugar los antisociales abrieron el sagrario y sacaron las hostias consagradas. También destruyeron las imágenes religiosas de san José, santa Teresa de los Andes y la Virgen del Carmen.
La policía realizó las pericias correspondientes y avaluaron el daño del templo en unos 4 millones de pesos, es decir, 6.500 dólares.
El párroco de María Auxiliadora, P. Esteban Merino, dijo a ACI Prensa que «la comunidad ha acogido la noticia con tristeza y pesar por la violencia incomprensible hacia un centro que forma parte de su historia y de su vida cristiana».
«Es una comunidad muy sencilla, de profunda fe que la han vivido por generaciones y generaciones. Las señoras, los fieles, son ellos mismos los que hacen la verdadera Iglesia y que cuidan sus comunidades, las animan y caminan», agregó el sacerdote.
El P. Merino junto al obispo de Linares, monseñor Tomislav Koljatic, emitieron un comunicado en el que repudiaron y lamentaron profundamente los hechos de violencia.
«Repudiamos categóricamente este hecho que ofende el sentimiento religioso del pueblo creyente que allí participa. Hacemos propias las palabras del Santo Padre en Temuco: ‘la violencia termina volviendo mentirosa la causa más justa… por eso decimos no a la violencia que destruye’», describe el comunicado.
El obispado de Linares anunció una Misa reparatoria para el viernes 26 de enero con horario a confirmar.
Tanto la parroquia como las 26 capillas que la componen son administradas por cuatro sacerdotes salesianos, congregación muy querida que llegó hace unos 90 años a evangelizar la zona, generando un espacio de encuentro, oración y acogida para los vecinos.
Colonias y campamentos de verano e invierno con niños y jóvenes son algunas de las actividades que lleva adelante la comunidad salesiana.