El sábado día 7 de noviembre, la Organización Mundial de la Salud ha dado por terminada la epidemia de Ébola en Sierra Leona. Para declarar el fin del Ébola deben pasar 42 días, que corresponden a dos ciclos de incubación del virus, desde el día en que la última persona con Ébola se ha sometido a un segundo test sanguíneo negativo al virus. Desde el sábado pasado Sierra Leona ha entrado en el periodo de 90 días, considerado de alta vigilancia, que concluirá el 5 de febrero de 2016. Esta nueva fase es crítica y hay que garantizar la identificación inmediata de posibles casos nuevos.
La declaración del fin de la epidemia se ha hecho pocos días después de la visita a Sierra Leona de una delegación del Parlamento Europeo, en el marco de la cual – gracias a la contribución de la oficina Hospitality Europe de Bruselas – se programó una visita del Hospital San Juan de Dios de Lunsar.
La visita del hospital de la Orden en Lunsar tuvo lugar el miércoles día 4 de noviembre y la delegación fue recibida por el director del hospital, el Hno. Michael Koroma, por el personal local y por los médicos voluntarios italianos presentes en el lugar.
La estancia en Sierra Leona ha permitido a los representantes de las Instituciones europeas evaluar la situación del país y las consecuencias a medio-largo plazo provocadas por la epidemia de Ébola, que sigue estando presente en el país vecino: Guinea Conakry.
Antes de la visita de las estructuras hospitalarias y asistenciales se han celebrado varias reuniones institucionales con las autoridades locales para hablar de las prioridades de las inversiones para el periodo 2016-2020 de los fondos comunitarios destinados al desarrollo y a la cooperación internacional en Sierra Leona.
Durante toda la epidemia los hermanos de San Juan de Dios y sus colaboradores han estado al frente de la lucha contra la enfermedad y el cuidado de los enfermos. El Hermano General de la Orden, Jesús Etayo, tras la concesión del Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2015, los recordaba: “Es, de modo especial, un premio a las personas que con generosidad se entregan hasta las últimas consecuencias: recordamos especialmente a los dieciocho hermanos y colaboradores de nuestra familia que hace un año fallecieron en Liberia y Sierra Leona a causa del ébola; entre ellos los hermanos Miguel Pajares y Manuel García Viejo.
Es un premio para que todos los miembros de la Orden sigamos, como dice el Papa Francisco, cuidando la fragilidad del mundo, construyendo puentes de esperanza y promoviendo la justicia y la hospitalidad como los grandes motores de nuestra sociedad. Un compromiso que para la Orden nació hace casi 500 años, gracias al carisma y al compromiso de San Juan de Dios, nuestro fundador”.